La educación parental durante una pandemia

Ser padre no es fácil en el mejor de los casos, pero estando inmersos en una pandemia sin precedentes modernos se nos presentan desafíos adicionales: nuestras vidas y las de nuestras familias se ven afectadas tanto por la imposición de restricciones prácticas como por la preocupación acentuada que nos produce la incertidumbre.

Los tiempos que estamos viviendo están impactando de lleno la vida familiar. Es un momento en que esa imposición de restricciones nos empuja inevitablemente a estar constantemente conectados como única vía para mantenernos informados y, sobre todo, para no perder contacto con nuestros seres queridos.

Esta situación aboca a muchos padres a mantener una batalla constante en múltiples frentes: conseguir limitar el tiempo que nuestros niños y niñas pasan frente a la pantalla, fomentar entre ellos el juego y afianzar el cultivo del tipo de hábitos mentales y emocionales que necesitan desarrollar para salir adelante.

El Mindfulness es una herramienta maravillosa que ayuda a restablecer el equilibrio y a concienciar a nuestros hijos e hijas sobre lo que es verdaderamente importante para ellos. A continuación te ofrecemos algunas ideas sencillas que te permitirán incorporar el Mindfulness a la rutina de tu vida familiar:

Realizar paseos “a conciencia”

Cuando vamos con prisas de un lugar a otro nos perdemos muchísimas cosas. ¿Alguna vez te has preguntado qué más observarías si te tomaras el doble de tiempo en caminar de vuelta de la escuela a casa? Convierte uno de tus recorridos cotidianos en un “paseo a conciencia” en el que le pides a tu hijo o hija que concentren todos sus sentidos en prestar atención a los pequeños detalles que les rodean durante el recorrido.

Caminad muy despacio y concentraos en un solo sentido a la vez. Quedaos en silencio durante un minuto y concentraos en escuchar, ¿qué podéis oír? ¿Qué olores podéis notar en el aire hoy? ¿Cuántos tonos diferentes de azul podéis ver? Para tus hijos será un juego curioso, pero de hecho están practicando un tipo de mindfulness al usar sus sentidos para tomar conciencia de su entorno.


Practicar el agradecimiento

Buscar de forma regular un momento para expresar agradecimiento ayuda a las personas a ser más optimistas y mejora los vínculos sociales. Es un hábito fantástico para que niños y niñas lo puedan adquirir: en lugar de concentrarse en todas las cosas que desean, aprenden a prestar atención a las cosas buenas que ya hay en sus vidas.

La clave es incorporar esta práctica a la rutina diaria con tus hijos. Una forma sencilla de hacerlo es durante las comidas, sentados a la mesa, turnarse para mencionar algo por lo que se sientan agradecidos. Elegid cosas pequeñas y sorprendentes: estar agradecido por un día lluvioso que os da la oportunidad de quedaros en casa y jugar juntos a juegos de mesa.



Prueba una meditación breve

Comenzar con la meditación puede ser lo suficientemente desafiante para los adultos y quizás te estés preguntando cómo puedes hacer que tus hijos pequeños permanezcan quietos el tiempo suficiente para siquiera intentarlo, pero la meditación puede ser tan simple como practicar un breve ejercicio de respiración.

Pídele a tus hijos que elijan su juguete de peluche favorito y se acuesten de espaldas, sobre una superficie cómoda. Coloca el juguete de peluche sobre sus vientres y simplemente pídeles que se concentren en cómo el peluche sube y baja suavemente sobre sus vientres mientras ellos inhalan y exhalan. Si cierran los ojos y colocan una mano sobre el peluche podrán sentir el movimiento al compás de propia su respiración.


Elaborar un informe meteorológico interno

Los sentimientos y las emociones pueden localizarse en el cuerpo. ¿Alguna vez has notado que cuando sientes estrés y ansiedad tus hombros y cuello están tensos, y cuando sientes alegría, tu corazón y pecho parecen abrirse?

Comenzando desde los dedos de los pies y subiendo hasta alcanzar la parte superior de la cabeza, pídele a tus hijos que describan no solo cómo se sienten, sino también dónde lo sienten, creando una especie de informe meteorológico de lo que está sucediendo con las emociones hoy. 

El yoga puede ser para los niños una forma divertida de liberar las frustraciones de su cuerpo y tener la oportunidad de regresar a un estado más positivo. Experimenta con algunas posturas simples y pídele a tus hijos que describan cómo se sienten.

Comemos con atención un trozo de chocolate

A menudo comemos tan sin pensar que, mientras nuestros pensamientos están ocupados con otra cosa, apenas notamos lo que hemos consumido. Es un gran desafío para la mayoría de los niños resistir la tentación de zamparse un trozo de chocolate todo de una vez, pero este ejercicio bien vale la pena. 

Pon delante de ti un solo trozo de chocolate. Empieza describiendo su color y su forma. ¿Cuál es la sensación en tu boca mientras lo miras? Ahora recógelo lentamente. ¿Cómo lo sientes en tus dedos? ¿Puedes notar algún aroma? Toma un pequeño bocado, pero no lo tragues de inmediato. Siente cada sensación mientras el chocolate se derrite en tu boca.


Mindfulness cotidiano

Cuando el panorama general resulta abrumador, podemos escoger concentrarnos en los pequeños placeres de la vida cotidiana. El objetivo de Soul Mates es introducir los beneficios del Yoga y el Mindfulness en la vida de los niños de una manera divertida y accesible. Echa un vistazo a nuestras Kids Eco Yoga Mats y los Mindfulness Story Pillows.