Cómo enseñar a meditar a tus hijos

La meditación ha sido venerada durante miles de años como una forma natural y accesible de regular nuestra reacción al estrés y manifestar una buena salud. Con actividades conscientes y sinceras. Desde Soul Mates queremos presentaros un programa para poder introducir la práctica de la meditación a vuestros hijos y así ayudarlos a gestionar el estrés y las emociones. La meditación les ayudará a comprender y saber responder a las señales internas de estrés antes de que sus cerebros cedan a una súper rabieta en toda regla.

Cómo introducir la práctica de la atención plena a tus hijos

Según Amy Holden, Terapeuta de Mindfulness, la atención plena tiene múltiples beneficios como mejorar el sueño, subir la autoestima, reducir la ansiedad, aumentar la capacidad de concentración. Pero la curiosidad infantil y la predisposición de los niños para probar y aceptar actividades nuevas hacen más viable que practiquen la atención plena de forma exitosa. A los adultos, en general, nos cuesta mucho más tiempo llegar a la relajación y en cambio llegamos más rápido al sentimiento de frustración.

El primer consejo para que tu hij@ empiece a meditar es que lo hagas con él. Si no lo has hecho nunca y queréis empezar juntos, Amy Holden recomienda sus cuentos de mindfulness para peques de Soul Mates. El ejercicio de meditación y respiración incluidos son un gran inicio para empezar con la práctica y tener resultados rápidos. Como nos dijo Ester: 

Los cuentos son cortos y sencillos, a mi hija que tiene 4 años le han gustado muchísimo, compramos Yo soy Ola y Yo soy Nube y los leemos cada noche antes de ir a dormir, son como un mantra, nos relajan y nos transmiten la calma necesaria para coger el sueño. Hacemos las respiraciones y a veces acompañamos la lectura haciendo el movimiento de las olas del mar, al final hacemos los ejercicios de estiramientos y las asanas hasta que nos dormimos. Antes era un auténtico suplicio coger el sueño y nos costaba mucho desconectar del día y estos cuentos nos han ayudado muchísimo.

No tengas prisa para que aprenda a meditar rápido. El objetivo es abrazar el momento. Si solo es capaz medio minuto, perfecto. Si son 3, genial. Se trata de conocer nuestro propio cuerpo y mente. Ir aprendiendo a conocer las señales y poco a poco, ir ampliando la práctica. Si te comprometes a practicar juntos cada día, seguro que es el primero que en unos días te pide la práctica (o el cuento).

Personalmente como mamá he encontrado más trabas para que mis hijos adquieran el hábito de meditar cuando superan los diez años. Acostumbro a usar música meditativa en casa como sonidos de la naturaleza o cuencos tibetanos, e incluso hay mantras para peques que son mágicos en momentos de máxima ansiedad en casa. Pero sentarnos a meditar juntos les cuesta más a no ser que se encuentren en una emoción de muy alta intensidad como la ira o la frustración. Pero esto requerirá otra entrada de blog!

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Escrito por Mariona - miembro del equipo de Soul Mates y madre consciente de una niña de 11 años y un niño de 13.